La Kinesiología, la herramienta definitiva. Profesor Raúl Martín

¿SABÍAS QUE LA KINESIOLOGÍA PUEDE AYUDARTE CON LA INTOLERANCIA AL GLUTEN Y EN OTRAS INTOLERANCIAS ALIMENTARIAS?

La enfermedad celíaca, es un proceso autoinmune que consiste en una intolerancia permanente a las proteínas del gluten. Provoca la patología de la mucosa del intestino delgado, la cual se inflama crónicamente y provoca una mala absorción de nutrientes entre otras cosas.

Puede aparecer en cualquier etapa de la vida, siendo muy frecuente en personas de la tercera edad.

Las causas de la enfermedad celiaca o celiaquía son desconocidas, si bien se le atribuye a una susceptibilidad genética, también se le asocia a infecciones virales y a otras enfermedades autoinmunes.

La clínica de la enfermedad celíaca es muy diversa, puede ser asintomática (sin síntomas) o presentar síntomas tanto gastrointestinales como extraintestinales, los signos y síntomas se podrían explicar por la deficiencia nutricional secundaria a la malabsorción, debida al daño que se produce en las vellosidades del epitelio intestinal, sin embargo hay otros componentes que la medicina alopática no contempla.

La inflamación intestinal repercute no sólo en el intestino delgado como víscera, sino también en el intestino delgado como meridiano de acupuntura.

Bioenergéticamente hablando, los meridianos de acupuntura se asocian a determinados músculos. El meridiano de acupuntura de Intestino delgado (ID) se asocia entre otros a los músculos cuádriceps y a los abdominales, de tal forma que estos músculos estarán débiles o debilitados cuando este meridiano se ve afectado y por eso también lo estarán, cuando el intestino delgado como víscera esté “inflamado”.

En kinesiología podemos abordar esta problemática, e identificarla a través  de test musculares específicos y de sencillas pruebas no invasivas. Las intolerancias y alergias alimentarias provocan una serie de respuestas en el cuerpo que un kinesiólogo puede decodificar. De esta forma el kinesiólogo  puede recomendar las pautas para ayudar a paliar las intolerancias y sus molestias,  y mejorar el rendimiento muscular y biomecánico de las personas que padecen este tipo de intolerancia.

El gluten contiene algunas proteínas como la gliadina (nombre que recibe la prolamina del trigo), que se relacionan con la toxicidad, de ahí que cereales como el trigo, la cebada y el centeno, (por su contenido en prolaminas con una proporción mayor en prolina que en glutamina) tengan mayor toxicidad  y cereales como la avena (con mayor proporción en glutamina y menor en prolina) tenga  menor toxicidad. La gliadina constituye el mayor problema ya que es la más utilizada en la industria alimenticia.

La enfermedad celíaca se puede clasificar en función de la sintomatología en: enfermedad celíaca sintomática, que es la forma más frecuente en niños, los síntomas aparecen antes de los dos años y se observa una atrofia muy importante de las vellosidades de la mucosa intestinal hasta que se deja de consumir gluten. La enfermedad celiaca silente, en la que no hay manifestaciones clínicas o son muy leves, pero se pueden encontrar lesiones de las vellosidades intestinales, la enfermedad celíaca latente, se caracteriza por la existencia de una mucosa duodenoyeyunal normal en individuos que toman gluten en la dieta en el momento de ser evaluados, pero que en algún momento de su vida presentaron o presentarán características propias de la enfermedad celíaca. Por último la enfermedad celíaca potencial en la que  se presentan anomalías inmunológicas que precisan del consumo de gluten o infecciones intestinales para que se desarrolle la enfermedad.

Raúl Martín Díaz
Profesor de Ciencias de la Salud y Kinesiología.
Graduado en Enfermería.
Titulado Superior en Terapias Naturales, Especialidad: Osteopatía.
Experto Universitario en Kinesiología.