Muchas personas piensan en el colesterol de manera negativa y no es algo raro, porque se calcula que un 38,5% de la población sufre hipercolesterolemia (niveles altos de colesterol) con su respectiva medicación de la que cada vez se registran más efectos secundarios.

Al tener los niveles de colesterol elevados se le suelen asociar mayor riesgo de enfermedades cardiovasculares. Debido a esto, es comprensible entender el colesterol como algo malo. Pero no todo es negativo respecto al colesterol de hecho, es necesario saber el papel tan importante que tiene el colesterol en nuestro organismo. El colesterol está en cada una de las células de nuestro cuerpo y sin él nuestro organismo no podría funcionar correctamente. Entender por qué está ahí y su propósito es algo que todos deberíamos tener en cuenta.

Vía: national geographic

Qué es el colesterol

El colesterol es una sustancia grasa que se encuentra en todas las células del organismo y es absolutamente necesario para su supervivencia. Existen dos tipos de colesterol:

  • Colesterol endógeno: es el que produce el propio cuerpo, se sintetiza en mayor cantidad y se fabrica en el hígado.
  • Colesterol exógeno: es el que se ingiere con la dieta y se absorbe en el tubo digestivo.

Es importante tener al colesterol controlado sin obsesionarnos y rebajarlo sin mesura (cuando tenemos niveles normales) o restringirlo de la dieta por la creencia de que es malo para la salud, porque como todo en la vida tener mucho es peligroso y tener poco también. Así que lo mejor es tenerlo a raya y conocer bien qué es lo que hace en el organismo para que entendamos lo importante que es y que no todo es malo sobre él.

Funciones

Su vital importancia para la supervivencia del organismo es tal que forma parte de la estructura de las membranas de cada una de nuestras células (si no estuviera el colesterol no tendrían la consistencia suficiente para poder mantener la vida física de una célula), forma ácido cólico (que es la base de los ácidos biliares necesarios para la digestión de las grasas), es necesario para la producción de hormonas esteroideas que se secretan en las glándulas suprarrenales (como los glucocorticoides), en los ovarios (progesterona y estrógenos) y en los testículos (testosterona), existe una gran cantidad en la piel que le proporciona una gran resistencia y le permite el control en la absorción de sustancias (evitando la evaporación del agua por la piel) y dado que tiene un recambio lento que tarda meses o años en los tejidos que no son hepáticos como el sistema nervioso, tiene una función conservadora de la memoria. Sin el colesterol, esto no sería posible.

vía: las-hormonas.blogspot.com

El colesterol al ser una molécula liposoluble, es decir, que no puede ser disuelta en agua, no puede ir sólo por la sangre, necesita de un acompañante que lo transporte, y esas son las lipoproteínas, que junto con la medición de colesterol total nos va a medir en analítica cómo están nuestros niveles de colesterol y, por tanto, si hay que tratarlo o no. Tenemos varios tipos de lipoproteínas que transportan el colesterol:

VLDL: es el colesterol de muy baja densidad.

LDL: es la fracción de colesterol de baja densidad. Junto con las VLDL, favorecen la formación de placas de ateroma, responsables de las cardiopatías asociadas a niveles altos de este tipo de colesterol.

HDL: es la fracción que mide el colesterol de alta densidad. Lleva el colesterol de los tejidos al hígado para que se metabolice.

Empezaremos a desmontar mitos y conocer verdaderamente cómo varían las concentraciones de colesterol en sangre:

  1. El colesterol que es ingerido inhibe la capacidad de producir colesterol endógeno, a esto se le llama, control de retroalimentación intrínseca. Lo que quiere decir que cuando nosotros comemos muchos alimentos con alto contenido en colesterol, nuestro hígado deja de producirlo para compensar lo que nosotros hemos ingerido.
  2. Los niveles de colesterol en sangre pueden aumentar de un 15-25% si se tiene una dieta muy rica en grasas saturadas, especialmente cuando se asocia a una ganancia excesiva de peso y obesidad. Es preferible tener una dieta baja en grasas saturadas y un peso normal que una dieta baja en colesterol.
  3. Mantener una dieta rica en ácidos grasos muy insaturados baja los niveles de colesterol sanguíneo (pescado azul, semillas, frutos secos, aguacate, vegetales de hoja verde, aceite de oliva virgen extra).
  4. Una falta o baja producción de hormona tiroidea o de insulina sube los niveles de colesterol en sangre. Personas con este tipo de patologías (hipotiroidismo o diabetes) deben estar en tratamiento médico para el control de su enfermedad.
  5. Existen trastornos genéticos del metabolismo del colesterol que afectan a los niveles en sangre sin tener una justificación explícita.
  6. En la menopausia se producen alteraciones en el perfil lipoproteico debido al descenso de estrógenos. Se recomiendan en este caso la terapia hormonal sustitutoria para elevar los estrógenos y mejorar así las molestias habituales de la menopausia previniendo así la osteoporosis y elevar los niveles de HDL para reducir la hipercolesterolemia.

Causas y factores de riesgo

Las posibles causas de un aumento en los niveles de colesterol, especialmente el colesterol más perjudicial (LDL) son:

  • Una dieta rica en grasas muy saturadas. Como el abuso en el consumo de productos de origen animal (incluidos lácteos). Si nos paramos a pensar, es muy común en nuestra dieta consumir varias veces al día varios productos de origen animal sin darnos cuenta, que unos más que otros, pero todos contienen grasas saturadas. Por ejemplo: para desayunar podemos ingerir varias lonchas de un embutido junto con la tostada y leche con el café, a media mañana podemos tomar un yogur o un pequeño bocadillo con embutido, a la hora de comer un plato con carne y una pequeña guarnición de verduras, para merendar podemos tomar algún bollo, un yogur o embutido con un poco de pan y para la cena pescado. Esto, que puede ser un menú de lo más normal en cualquier casa, hace un recuento de un mínimo de 5 INGESTAS DE GRASAS SATURADAS AL DÍA. Debemos apostar por incluir más frutas y verduras en nuestra dieta diaria.

También contienen grandes cantidades de grasas saturadas las grasas trans contenidas en los alimentos ultraprocesados, bollería industrial, margarina, mantequilla, los alimentos que contengan aceites hidrogenados en su etiquetado, la comida basura y la fast-food.

  • La obesidad está asociada a un mayor acúmulo en los niveles de LDL.
  • La inactividad física. Por nuestros horarios laborales, porque siempre tenemos muchas cosas que hacer, porque llegamos muy cansados del trabajo y luego hay que hacer cosas en casa o porque con la llegada del invierno da más pereza salir a hacer ejercicio porque hace frío y ya no hay sol… nunca sacamos tiempo para nosotros y nuestra salud y la inactividad física se ha apoderado de nosotros.
  • En mucha menor medida, dado que ya hemos explicado que el organismo tiene mecanismos de compensación, pero seguir una dieta muy alta en colesterol puede aumentar sus niveles.
INACTIVIDAD FÍSICA

Vía: solidaridadintergeneracional.es

OBESIDAD

vía: busy.org

CONSUMO PRODUCOS ORIGEN ANIMAL 

Vía: la vanguardia

Niveles altos de colesterol

Cuando un facultativo nos diagnostica niveles de colesterol altos (el colesterol total tiene que ser mayor de 200mg/dl)  gracias a una analítica, pueden ocurrir dos cosas:

  • Tenemos ligeramente elevados los niveles de colesterol y el médico nos aconseja una dieta baja en grasas saturadas para reducir los niveles.
  • Tenemos los niveles de colesterol muy altos y necesitamos medicación para bajarlos porque existe riesgo cardiovascular por formación de placas de ateroma.

 

 

 

 

 

Tengamos los niveles altos o ligeramente elevados debemos seguir una dieta equilibrada basada en:

ALIMENTOS

BENEFICIOSOS

  • FRUTAS Y VERDURAS
  • PESCADO AZUL
  • FRUTOS SECOS
  • AGUACATE
  • SEMILLAS
  • VEGETALES DE HOJA VERDE
  • ACEITE DE OLIVA VIRGEN EXTRA

ALIMENTOS

PROHIBIDOS 

  • PRODUCTOS DE ORIGEN ANIMAL
  • ULTRAPROCESADOS
  • BOLLERÍA INDUSTRIAL
  • ALCOHOL
  • COMIDA BASURA

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Si tenemos niveles muy altos de colesterol puede que nuestro médico nos haya pautado el medicamento más común para tratar este tipo de patologías. Se trata de un tipo de medicamento llamado estatinas. Como naturópatas NUNCA vamos a aconsejar que se deje de seguir un tratamiento médico. Las estatinas son eficaces para bajar los niveles de colesterol y reducir el riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares, aunque pueden producir efectos secundarios no deseados que pueden dificultar el trascurso de una vida normal para algunas personas. Por ello, debemos saber que la naturopatía puede ofrecer una opción muy eficaz para aquellas personas que puedan sufrir los efectos secundarios de las estatinas como: dolor y debilidad muscular, cansancio, un aumento de las enzimas que causan inflamación hepática (poco frecuente), aumento en los niveles de azúcar y la FDA (Administración de Alimentos y Medicamentos) advierte que algunas personas han desarrollado pérdida de memoria y confusión mientras tomaban estatinas.

En naturopatía tenemos varias formas de bajar los niveles de colesterol de una manera natural y eficaz. Tenemos la suerte de que muchos laboratorios han desarrollado fórmulas sinérgicas que ayudan a bajar los niveles de colesterol de forma eficaz y nos facilitan mucho la tarea de tener que elegir la planta más adecuada, ellos poseen los estudios que han hecho para desarrollar ese producto y que funcione.

Pero nosotros vamos a resumir algunas de las herramientas que tenemos avaladas por estudios científicos para que nos ayuden a entender su funcionamiento y nos ofrezcan una alternativa eficaz y segura.

La cúrcuma: el principio activo que define sus indicaciones farmacológicas es la curcumina. La cúrcuma tiene muchas propiedades pero ahora sólo con vamos a centrar en lo referente al colesterol y la prevención de aterosclerosis. Un estudio ha revelado que la curcumina proporciona una potente acción antiaterogénica al inhibir la absorción intestinal de colesterol. En ratones a los que se les había provocado aterosclerosis mediante una dieta alta en grasas saturadas, se les suplementó con cúrcuma y se determinó que el tratamiento redujo la acumulación de colesterol en las aortas en un 56% y redujo el colesterol total en plasma y los niveles de colesterol de lipoproteínas de baja densidad y la extensión de las lesiones ateroscleróticas en un 45%. Además de este, la cúrcuma goza de muchos estudios que avalan su eficacia y seguridad comprobando científicamente que reduce los niveles de lípidos en sangre y protege a los pacientes con riesgo cardiovascular pudiéndose usar como tratamiento eficaz en estos casos.

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Levadura de arroz rojo: probablemente sea el suplemento más conocido para tratar este tipo de patologías y por algo será. A parte de los estudios que poseen los laboratorios que comercializan este tipo de producto, todos los estudios que existen sobre la levadura de arroz rojo nos avalan su gran eficacia para tratar los niveles de colesterol altos y prevenir sus riesgos asociados. Los estudios llegan a afirmar que la levadura de arroz rojo es el nutracéutico (producto presentado como una alternativa farmacéutica que tiene efectos fisiológicos) reductor del colesterol más eficaz del mercado. Su principio activo, la monacolina k, reduce los niveles plasmáticos de colesterol de lipoproteínas de baja densidad (LDL) entre un 15% y un 25% en un plazo de 6 a 8 semanas, además, lo asocia con mejoras significativas en la velocidad de la onda de pulso y la función endotelial, que son herramientas de biomarcadores validadas y confiables capaces de detectar el envejecimiento vascular. Tiene un mecanismo muy similar a las estatinas, pero tenemos la ventaja de que sus riesgos son mínimos, las mialgias leves se observan solo en los pacientes más frágiles (aquellos que tampoco pueden tolerar dosis mínimas de estatinas). Por lo que los estudios científicos nos aseguran que la monacolina K que se encuentra en la levadura de arroz rojo es un suplemento seguro y eficaz para controlar la hipercolesterolemia leve a moderada en personas sin factores de riesgo cardiovascular adicionales.


La berberina: es otro de los grandes conocidos para reducir el colesterol. Los estudios que poseemos sobre ella han determinado a la berberina como un nuevo fármaco para reducir el colesterol con un mecanismo de acción diferente al de las estatinas. La administración oral de berberina en pacientes hipercolesterolémicos durante 3 meses redujo el colesterol sérico en un 29%, los triglicéridos en un 35% y el colesterol LDL en un 25%. También tenemos estudios que nos indican que la combinación de berberina con resveratrol (un principio activo de la vid roja) tiene un efecto reductor de lípidos en sangre muy potente y se le considera un tratamiento eficaz para tratar la hipercolesterolemia. Los estudios nos arrojan una seguridad satisfactoria a la hora de usar la berberina para tratamiento en dislipidemias.

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La alcachofera: Los efectos tanto experimentales como clínicos se han verificado a través de una extensa investigación biomédica sobre remedios herbales. Su efecto lo ejerce sobre el hígado, desempeñando un importante papel en la reducción del colesterol y del riesgo a enfermedades cardíacas. Una recopilación de estudios realizados solamente en humanos nos afirman que el principal potencial de la administración de alcachofera observado en el perfil de lípidos se relaciona con la disminución de las concentraciones séricas de LDL, colesterol total y triglicéridos.

También tenemos un artículo científico realizado por expertos cuyo objetivo es proporcionar una recomendación sobre el manejo de la intolerancia a las estatinas mediante el uso de nutracéuticos (expuestos arriba), con especial atención en aquellos con una reducción efectiva del colesterol de lipoproteínas de baja densidad. Por eso debemos informarnos bien sobre las opciones que tenemos para tratar la hipercolesterolemia y tener la libertad de tener otras opciones y elegir el tratamiento que queramos recibir.

Precauciones: el objetivo de este artículo es proporcionar una información completa, fiable y segura sobre todos los tratamientos avalados por la ciencia para el manejo de la hipercolesterolemia. No se aconseja en ningún momento abandonar ningún tratamiento que haya pautado un médico. Si desea cambiar de tratamiento o quiere recibir un tratamiento integrativo y personalizado debe consultárselo a un experto en salud natural, un naturópata, y a su médico de confianza. Las herramientas naturales arriba expuestas pueden sufrir interacciones medicamentosas si toma otras cosas, por lo que es necesario consultar a un naturópata.


Información elaborada por Elena Cerro, colaboradora de la Escuela Superior de Naturopatía del Grupo Thuban.