La osteopatía craneal tiene su origen en uno de los primeros alumnos de Still. William G. Sutherland (1873-1954), osteópata y doctor en ciencia (honorario). Sutherland se graduó en el American School of Osteopathy en Kirksville, Missouri en 1899. Desde sus años de estudio le llamó la atención como el cráneo humano estaba articulado, siendo estas uniones las que le incitaron a pensar en una posible movilidad articular en esta zona. Él ha sido después de Still el pensador más original de la profesión osteopática [Hollis y Edna  2006]:

Expone que las indicaciones terapéuticas para el tratamiento del cráneo son análogas a las básicas de la práctica osteopática. Así se llega a la conclusión de que una incorrecta alineación de las estructuras asociadas a la movilidad craneal, limitan y obstaculizan el camino nutricional del flujo arterial, residente en los sistemas de flujo sanguíneo; esto equivale a la teoría de las arterias del Dr Still.

Se puede entender que la osteopatía en el campo craneal es simplemente un paso más allá, considerando que el valor nutritivo en este campo es el líquido cefalorraquídeo —líquido que baña y nutre el cerebro y la médula espinal—. Este líquido es considerado por Sutherland como el río de la vida; río que riega los tejidos con el propósito de mantener la salud. El movimiento y la función del líquido cefalorraquídeo se consideran, en esta visión del cuerpo humano, como la “electricidad de la batería”, y los cambios que se produzcan en el ritmo y fluctuación de este líquido alteran el equilibrio de estos flujos de transmisión [Magoun, ed. 2004].

Al comienzo de sus investigaciones Sutherland encontró el rechazo de la comunidad osteopática de la época, sin embargo, no se podía pasar por alto los asombrosos resultados que se iban observando en los pacientes que se beneficiaban de estas manipulaciones aplicadas en el cráneo. En 1940 surgió el reconocimiento de la osteopatía en el campo craneal, entonces el doctor Sutherland comenzó a dirigir distintos estudios sobre esta materia. En 1953 Sutherland junto con C. Handy y H. Magoun (padre) constituyeron la Sutherland Cranial Teaching Foundation, con el propósito de continuar con la enseñanza de la osteopatía craneal.

El movimiento respiratorio primario es un elemento básico referente a la osteopatía craneal. Este movimiento se produce por una fluctuación del líquido cefalorraquídeo, secretado por los plexos coroideos, los cuales se encargan de la producción de este líquido con el fin de proteger al sistema nervioso central. El líquido cefalorraquídeo se renueva en el ser humano entre seis y siete veces al día. Este líquido llena los ventrículos —cavidades— cerebrales, circundando el cerebro, la médula espinal y las vainas de los nervios periféricos. Actúa como un amortiguador hidráulico entre el cerebro y la pared ósea. Por tanto, es crucial para proteger todas estas estructuras.

[Becker Rollin E. 1997. pp 261]

Teniendo en cuenta que estructuras como el cuarto ventrículo son primordiales para la correcta distribución del líquido cefalorraquídeo y para el equilibrio del sistema nervioso, podemos imaginar la repercusión funcional desprendida en nuestro organismo por una disfunción a estos niveles. Y lo que es más importante, en osteopatía se trabaja para el equilibrio de tales sistemas ya desde la época de Sutherland.

Equipo de profesores de BELSO España.

The Belgian School of Osteopathy


BIBLIOGRAFÍA

– Becker Rollin E. [1997]. La vie en mouvement. Éditions Sully,France.

– Hollis, H. King. y M. Lay Edna [2006]: «Osteopatía en el campo craneal», en AA.VV. [2006] Fundamentos de Medicina Osteopática. Buenos Aires, Argentina, Panamericana, pp. 1057-1074.

– Magoun, Harold Ives, ed. [2004], Ostéopathiedans le champ crânien, approuvé par William Garner Sutherland,-París, Sully.